Terrazas sin barreras por Diego Gronda

Integración interior y exterior en un mismo espacio

Creación de experiencias y ambientes únicos

Restaurante Saddle, con vistas a la terraza interior y la chimenea ubicada en el pequeño jardín

Diego Gronda arquitecto internacional, creador de experiencias y ambientes únicos en todos los campos de la arquitectura, interiorismo, diseño industrial y de experiencias, descubre los puntos clave a la hora de ejecutar terrazas o jardines:

“Mi objetivo a la hora diseñar de una terraza o jardín es que los dos espacios puedan ser el mismo. La estrategia consiste en no crear barreras entre el interior y exterior. Dando al cliente sensación de continuidad y amplitud, plasmando un ambiente cómodo, acogedor, placentero y hospitalario.”

Es particularmente escrupuloso al definir los sistemas de puertas y ventanas al exterior evitando, siempre que sea posible, cualquier tipo de marco que interrumpa la fluidez espacial usando ventanales de suelo a techo.

Restaurante en V Villas, donde el comensal puede sentirse en una terraza aún dentro del establecimiento

Dos espacios en uno: experiencias únicas y holísticas

Para Gronda, es fundamental definir la iluminación, los materiales, las texturas y los colores para que los dos espacios, el interior y el exterior, sean uno mismo.

El arquitecto señala: “A raíz de los grandes progresos en textiles exteriores, estamos utilizando estas telas en los espacios interiores, permitiendo una integración completa, pues el huésped de un resort puede sentarse en cualquier lugar de una habitación o de un restaurante ya sea con el bañador húmedo o la loción solar”

Ginkgo Sky Bar en Madrid diseñado por STUDIO GORNDA, refleja la homogeneidad entre el interior y el exterior

La vegetación y los espejos son otra manera de conseguir esa homogeneidad. En Ginkgo Sky Bar de Madrid, los espejos reflejan la vegetación externa de Plaza España para introducirlo en el restaurante. Además, “se ha hecho una terraza con ventanas correderas de cuatro metros de altura donde sus guías de anclaje se encuentran insertadas en el suelo y en el techo, de tal manera que el límite entre interior y exterior es totalmente invisible. Estos ventanales se pueden abrir completamente eliminando la barrera física” cuenta Gronda.

Diego consigue crear jardines en lugares poco comunes. En el Restaurante Saddle, el jardín existente era un trastero. Se demolió el tejado creando un espacio escalonado, permitiendo a la sala, estar adecuada para almuerzos. Por la noche, una chimenea estratégicamente ubicada en el pequeño jardín y un eje de acceso, crea un punto focal emblemático, a la vez que genera calidez espacialmente durante el invierno.

“El espacio que hemos creado artificialmente en el exterior condiciona la experiencia del interior. Lo agranda y lo humaniza, incluso sin poder acceder a esta terraza” relata Gronda.

Por último, Gronda trabaja para enmarcar el paisaje, generando la misma vista desde el interior como el exterior. Consiguiendo que no exista diferencia de jerarquía entre sentarse en la terraza o en la sala del restaurante.

En palabras de Diego “En V Villas Resort, en la isla de Phuket (Tailandia), creamos un sistema de ventanas de casi cinco metros de altura siguiendo la misma estrategia de Ginkgo Sky Bar. Cristaleras que se abren por completo para crear esa sensación de continuidad. Los suelos de madera del interior continúan hacia el exterior tanto en el bar, como en el restaurante y el spa. Los falsos techos de madera dan gran calidez desde dentro hacia el exterior”

STUDIO GRONDA por Diego Gronda

STUDIO GRONDA es fundada en 2015 por Diego Gronda, anteriormente director creativo de dos de las empresas más relevantes en diseño de hoteles del mundo, Tony Chi y Rockwellgroup, su misión se centra en tres conceptos básicos: su conocimiento global, su obsesión por la experiencia del huésped centrándose en las necesidades de los clientes y, por último, la transformación y mutación de los espacios para poder trascender más allá de modas y tendencias. Para Diego el diseño es lo que le hace vibrar y respirar. Jamás repite un proyecto y siempre busca desafíos que lo mantengan en jaque. 

Su motivación surge de una concepción holística del diseño, cualquier aspecto que forma parte de la experiencia está bajo su alcance. Abarca la estrategia de marca y negocio del cliente, sutiles detalles a la hora de amueblar un espacio y los matices en iluminación y sonido. Siempre basados en la funcionalidad, trabaja en conjunto único de consideraciones programáticas, estéticas y económicas.

Inspirado por los profundos y rápidos cambios en la forma en que vivimos, Diego Gronda reformula la manera de dar uso a los espacios junto con las nuevas tecnologías. Crea experiencias que conectan con las personas a nivel emocional y propician una conexión entre los individuos, porque aseguran que estos son los lugares que prevalecen en el tiempo.